Lope de Rueda fue un dramaturgo del que destacan las comedias «Los engañados», «Ermelina», «Medora» y «Eufemia»; Los coloquios pastoriles «Camila» y «Prendas de amor». Pero con la especialidad que más destacó fue con los «pasos», obras cortas que se representaban en los descansos de las comedias y entre los que se encuentran: «La carátula», «El convidado», «El rufián cobarde», «Los criados» y el más celebrado de todos, «Las aceitunas». En 1550 formó su propia compañía teatral, con la que representó sus obras tanto en palacios e iglesias como en corralas y patios.